sábado, 16 de octubre de 2010

ESCUCHAR

HOY TE INVITO A PEREGRINAR CONMIGO.

¿Cómo me he podido sentir tan de la comunidad y decirme que no? ¿Llegará un día  en que la fraternidad o los seglares, casados y célibes (los que vivimos en la realidad inmersos como uno de tantos,) no seamos ciudadanos de segunda o tercera sino que caminemos a la par, en comunión y  en unidad?

Señor Jesús amado, hoy no puedo permitirme restar  fuerzas  para el Aquí y el Ahora. 

El 8 pasó a tus brazos mi vecina Trini. Que pueda contemplar tu rostro en la paz y el amor. (¡He aprendido tanto de ella!, de los calditos compartidos cuando estaba enferma, de su entrega a todos los nietos... )

HOY QUIERO  ESCUCHAR A LOS HERMANOS MÁS A FONDO PARA SABER ESCUCHARTE A TI MEJOR para que no confunda mis proyecciones y deseos con los tuyos.  M. me dice claramente que ve tu acción en mi. (¡Si lo escribo es porque me lo cuestiono!)  Sé que me llevas de la mano y me conduces por tu camino según tu Proyecto de Amor. No permitas nunca que me aleje de ti "y del maligno enemigo defiéndeme" y protégeme.  ¡Gracias por tu inmenso AMOR!

TERMINO EL DÍA FORTALECIDA POR TU ESPÍRITU.  La Palabra del Evangelio llenó de alegría mi corazón. "Yo te alabo, Padre, ..."  Has acallado un poco mi dolor.  ¿Qué sorpresa me espera?

Hablé y felicité a Carmen.  Quedé en que el sábado hablaría con M. y me llené de alegría, 


¡En tus manos!
 Tú en mí... 
Mi dolor... es tuyo. 
Tu dolor es mi dolor. 
TU VIDA... MI VIDA.
Acallo todo mi ser.  
16.07.2003